Sección Domingo

Hato Nuevo

Información Adicional

 

Por Javier Poveda

 

Sí, Chinandega es caliente. Nadie lo discute. Sin embargo, eso no impide disfrutar de hermosos paisajes y sitios interesantes para planear un descanso.

 

Los fines de semana son días para disfrutar de una gira en pareja o familia, a la vez que se entra en contacto con la flora y la fauna.

 

La oferta turística de Chinandega es una de las más variadas de Nicaragua. Cuenta con reservas y volcanes monumentales, como el Cosigüina, que está lleno de historia, y el San Cristóbal, en el cual se ven los pinos septentrionales más cercanos al mar. Tiene, además, playas, esteros, humedales e incluso una parte del Golfo de Fonseca, que Nicaragua comparte con Honduras y El Salvador.

 

Otra de sus ofertas es Hato Nuevo, una reserva natural que ofrece distracciones para turistas nacionales y extranjeros, estos últimos conforman un 90 por ciento de los visitantes.

 

LA OFERTA

 

Esta reserva, con una extensión de 336 manzanas, tiene como objetivos conservar, proteger y restaurar los recursos naturales e invitar a los turistas a disfrutar de la paz y tranquilidad del trópico seco, lejos del bullicio de la ciudad. Así se puede disfrutar de un buen libro, una plática interesante y reflexionar con una taza de rico café negro.

 

El local ofrece además servicios de hotel y restaurante. Si gusta de aventuras puede optar por caminatas por los senderos, paseo en caballos y visitas a los volcanes.

 

Las caminatas tienen una duración de tres horas. Se pueden observar aves y mamíferos. El paseo en caballo dura cuatro horas y tiene un costo de cinco dólares la hora por persona, explicó Mariano Navarro, pintor y propietario del hostal.

 

Hato Nuevo primeramente fue una reserva natural, luego sus propietarios vieron la posibilidad de crear un hotel de montaña y los esfuerzos se sumaron a ese objetivo. “La reserva es algo especial. Estamos en medio de tres áreas naturales, El Padre Ramos, Estero Real y El Cosigüina.

 

Al llegar al final de la reserva, a 199 metros sobre el nivel del mar, hay un mirador que lo seducirá. ¡Ya puede ir haciendo maletas!

 

 

En la reserva Hato Nuevo hay un confortable hotel para que el turista se ponga cómodo.


Aproveche la visita para entrar en contacto con la naturaleza y disfrutar de sus pequeños detalles.